2 de agosto de 2007

Christelle y Gregory



A Gregory lo conocí el año pasado cuando trabajaba de camarero en el resturante. Me pareció un tipo serio y, dentro de su juventud, muy responsable. No hablaba una palabra de español y entenderse con él no resultaba fácil. Yo le llamaba Mc Gregor, ya que pronunciar su nombre en francés es una de las cosas más difíciles que puede intentarse. Pronto me enteré de que su verdadera profesión es la de cocinero, que estudió en París y en Oloron, y cuando decidí volver a ofrecer comidas en el hotel llegamos a un acuerdo para que trabajara aquí. Sobre todo me gustaba las ganas que tenía de trabajar, la ilusión que transmitía y que su idea sobre lo que había que hacer se asemejaba mucho a la mía. Poco a poco Don Gregorio (pronto habrá que llamarle así) se va soltando la melena, y de vez en cuando nos sorprende con unas tartas, como esta de albaricoques que aparece en la fotografía, que quitan el hipo. Las hace también de arándanos, de manzana... Pero su plato estrella es la "Dorada a la Murciana" ;-)

A Christelle la conocí hace años. Trabajaba en la estación de esquí de fondo del Somport en invierno y en el camping de Urdos en verano. Por diversos motivos abandonó aquello y el verano pasado se fue a hacer fortuna como camarera de restaurante en Biarritz. Pero le eché el ojo pronto y le propuse venir aquí a partir del mes de septiembre. Ella prefería trabajar en el valle, que es donde vive su familia. Desde entonces está conmigo. Hace de todo. Me sorprende su capacidad de trabajo y su energía. Es además una mujer con carácter y con una simpatía desbordante y natural de cara a los clientes. Conoce bien su trabajo, sin duda, y habla español con soltura. Se maneja bien en cualquier espacio, habitaciones, restaurante, bar... Cuando he de abandonar el hotel por deber o placer, me quedo absolutamente tranquilo porque está ella. Tiene recursos para resolver cualquier pequeño contratiempo y conoce perfectamente a todos los proveedores, repartidores, etc. Y lo más importante, nadie se le sube a la chepa... ;-)

Con ellos dos, y el trabajo de momento puntual pero imprescindible de la entrañable Marie Pierre, creo contar con el equipo perfecto para que esto termine funcionando. Habrá que trabajar, pulir, ajustar, cambiar, acertar, probar... pero desde luego o es ahora o no es nunca. Y si no anda, será sin duda por mala suerte. Confiemos un poco en San Pancracio...

1 comentarios:

A las 11:06 , Anonymous Laia ha dicho...

Con éste equipo tan brillante, seguro funcionará!
(Me guardas un poco de esa tarta???)
Besos para todos!

 

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