28 de noviembre de 2006

Es mi gente


GRACIAS:

- a Paloma, ya puedes imaginarlo, porque a pesar de tanto dolor, a pesar de todo, siempre estás. Para todo. Y así lo percibo, así lo siento. Porque el tiempo pasado nunca se esfuma. Y porque en el presente, estás .
- a Elisa, porque eres la amiga que todo el mundo debería tener, porque eres única. Por ese mes de agosto imprescindible, porque eres insustituible.
- a Jesús, por la paciencia que siempre tienes conmigo, porque también te tengo siempre, porque te quiero de un modo muy especial, por todo lo que hemos compartido.
- a Ester, porque tu amor es incondicional, porque me conoces bien y hay cosas que nunca olvido ni olvidaré.
- a Pancholo, porque nunca desapareciste, porque siempre me ofreces algo, porque a pesar del tiempo eres quien me ata a esa ciudad y a aquella época. Y porque, sobre todo, sigues siendo presente y has estado ahora. Besos sinceros a Marta.
- a Juliané, porque eres lo mejor que tengo en esta tierra, en estos montes. Por tus visitas, por tu apoyo, por venir, estar, y percibir siempre comprensión, apoyo y ayuda.
- A Elena, por tus esfuerzos, por quererme y decírmelo casi todos los días. Por no tener en cuenta mis ausencias.
- A Mamen, por tanto y tanto y tanto. Por tu sinceridad, por compartirte conmigo, por tanta palabra hermosa, tanto estar pendiente y tanta sonrisa. Y por tus besos, que son únicos.
- A Ona, porque a pesar de mis... excentricidades y mis reacciones incomprensibles, vuelves a estar. Porque sé que nunca te has ido. Porque sigues contando conmigo.
- A Pepe, porque aun siendo recién conocidos, has confiado en mí. Por tus consejos, tus palabras, tus alegrías, toda tu gente. Por tu respuesta inmediata cuando te he necesitado. Un beso grande y hermoso a Ana, un abrazo y otro beso a Nacho.
- A Rubén, porque tanta distancia nunca te importa, porque te quiero, porque eres esencial en toda mi alma. Un beso a Nuria, tan cerca de la piel. Y a Clara, que es un poco mía.
- A Fani, porque apareces y desapareces pero sé que siempre me miras. Porque tus palabras, tus miradas, siempre han sido del color de tus ojos. Porque me importas. Y has estado también ahora.
- A Sarah, por aparecer milagrosamente, por un mes de julio salvador, divertido, por tus abrazos, tus "buenos días", tu genialidad... Por no haberme olvidado.
- A Laurence, por tu presencia, por tus palabras, por tu preocupación, por tu sonrisa, por ser apoyo fundamental en este lugar tan cercano y tan lejano.
- A Marcel, por ser tú sencillamente. Por tu "retranca" tan bearnesa, tan divertida. Por tu confianza. Y por todo ese apoyo moral.
- A Charo, mi madre, por cada sms, por cada abrazo, por cada lágrima, por ser eso, "madre".
- A Chus, porque sigues siendo tú, la de siempre, la misma... Porque tus palabras fueron dardos que sabían a realismo y a miel. Porque te escuché. Y porque siempre te llevaré dentro.
- A Loreto, porque te he sentido más cercana de lo que lo he hecho nunca. Por esa cena en tu casa que te debo. Porque a veces tus palabras me suenan a sabias.
- A Noelia, sencillamente porque sin ti no habría sido posible nada, ni siquiera seguir caminando.

No están todos los que son, pero sí son todos los que han estado estos meses jodidos e interminables. Quienes no han estado no significa que no sean. Mil circunstancias les han impedido estar cerca. Es mi gente de carne y hueso. Aquellas y aquellos que son mi realidad. palpable. Gracias.

27 de noviembre de 2006

Poesía


Mucha gente sabe que escribo desde hace muchísimo tiempo. Me gusta escribir. Compartir lo que escribo me cuesta mucho, son cosas íntimas, hablan por sí mismas, están cargadas de sentimientos, sueños, sensaciones, a veces de deseo... Si lo lee gente desconocida no me importa, es curioso. Pero a la gente que me conoce... me cuesta más mostrárselo.
Hace unos años me dio por escribir poesía. Tengo decenas de ellas escritas. Y el mes pasado decidí presentarme por primera vez a un concurso. Era internacional y lo convocaba la editorial Nuevo Ser desde Argentina para todo el mundo de habla hispana. De un máximo de ocho, yo presenté siete poemas...
La semana pasada recibí un correo electrónico de la editorial. Se han presentado unas 2400 personas al concurso y se han preseleccionado a 250, yo entre ellas. De las siete poesías que presenté me han seleccionado seis, y continúo en el concurso de donde saldrá un primer premio, un segundo y un tercero. Al primero, le publican un libro entero. Esos seis poemas ya preseleccionados van a formar parte de una publicación de antología de la nueva poesía, o algo así. Me publican en seis páginas. Y me corresponden cuatro libros por cada página, es decir, veinticuatro ejemplares.
El problema es que me piden ciento y pico dólares para financiar esa publicación. A cada autor le piden en función de su obra seleccionada. Y eso ya no me convence tanto. Me he informado muchísimo buscando por internet, en la propia página web de la editorial y en otros sitios, sobre todo para evitar caer en una posible estafa. Parece que la editorial es seria, pero hay muchísimas críticas en cuanto al sistema de funcionamiento. Se supone que precisamente el papel de una editorial es arriesgar económicamente en la publicación de autores, apostar por ellos. En este blog de Silencio Díaz podéis comprobar a qué me refiero. La editorial parece pensar que éste es un buen modo de potenciar a los nuevos valores de habla hispana. No creo que haya engaño, pero sí es cierto que el modo de funcionar, eso de pedir dinero... no me parece lo más correcto. Me han remitido otro correo acerca de cómo realizar el pago, y parece que es seguro y ofrece garantías, y todas las personas que firman y aparecen, existen realmente. En fin, no sé qué hacer. ¿Pago y continúo en el concurso? ¿Qué pensáis?

ACTUALIZACIÓN A LAS 12:41 h.

Acabo de encontrar otro blog definitivo que habla sobre el tema. Definitivamente no voy a continuar con el asunto. Saludos.

23 de noviembre de 2006

Una gota


No queda más remedio que seguir alimentando la esperanza y la paciencia. No todos los días uno puede fantasear hablando con los ojos y mirando con los labios, pero cuando esto sucede, da la sensación de estar caminando a un palmo del suelo. A veces las ilusiones nublan las realidades siendo éstas sin duda mejores, más palpables, igualmente hermosas. La cotidianidad puede carecer de pasión. Y la pasión cotidiana se asemeja inevitablemente a un imposible. La duda siempre se instala entonces en la elección.

La pasión nunca se espolvorea dulcemente sobre quien la recibe, todo lo contrario. Quien la siente, suele mostrarse como un torbellino ausente de reglas, de límites, a veces de entendimiento racional. Se hace necesaria una gran dosis de lucidez para no caer en la desventura. Y esa lucidez suelen aportarla siempre las personas cercanas y ajenas, a veces con simples gestos.

Soy una gota de agua en el océano de mis propias dudas, de mis propias reflexiones, estúpidas o no. Y eso no tiene cura ni solución. Moriré con ello.

21 de noviembre de 2006

Otra vez Pedro...


Pedro ha vuelto a regalarme otra foto. Y otro texto. Y esta vez me ha dado una idea: quiero abrir el blog a todo aquél que desee usarlo. Somos muchos los que escribimos con cierta frecuencia, y no todos nos atrevemos (os atrevéis) a abrir vuestro propio blog. No me importa en absoluto publicar textos que deseéis compartir. Alguien puede desear que los demás lean sus pensamientos, sus sentimientos, sus poemas, sus experiencias, sus ideas, sus propuestas. Quizá sólo deseéis compartir una imagen. Da lo mismo. Esta pequeña ventanita puede servir para eso. En confianza, hacedlo sin ningún problema. Vosotros me o enviáis al correo electrónico lo que queráis y yo lo publico. Puede ser bonito...
Os dejo con el nuevo texto de Pedro. Y con su... sorprendente fotografía :-) ¡Gracias!


"A Collarada ya había subido varias veces. Y siempre en invierno. No estoy seguro pero creo que es el único pico que, habiendo subido en varias ocasiones, siempre lo había hecho con el monte nevado.

Las dos primeras subidas, qué valientes éramos, las hicimos caminando. Y creo que ambas en diciembre. Y la segunda bajé volando con aquel parapente blanco y verde, ese Alba 24 de Gypaaile, hasta Villanúa. Veinte minutos de vuelo tranquilo me sirvieron para desandar varias horas de camino.

Luego nos hicimos mayores (pero no viejos) y ya las dos veces que siguieron hicimos la subida con esquís. Mucho mejor que caminar hundiéndose en la nieve, qué duda cabe. La Collarada es una buena montaña para subir con esquís. Y para bajar ni te cuento. La primera vez fue un poco rara porque íbamos como en dos bandos, el ambiente medio tenso y la bajada separados. Unos por un lado y otros por otro… cosas que pasan. Nada grave, al fin. Y la otra, un mes de marzo, fue mi vuelta a las montañas de casa tras subir al Aconcagua. Una salida encantadora. Buena compañía (parte de ella había estado en la excursión de los dos bandos y bajó por el otro lado así que, ya ves, nada grave al fin), buen día, nieve excelente y la felicidad de regresar contento y reencontrarme con gente y lugares.

Seguimos haciéndonos mayores pero no queremos ser viejos. Y cada uno se defiende como puede. Yo, en mi humilde pelea contra el tiempo, ayer me fui a subir a la Collarada. Primera vez que iba en una época que no fuera el invierno. Primera vez que iba con la montaña limpia de nieve. Está raro este otoño… mucho ha llovido pero no nieva en las cumbres desde la primera semana de octubre.

No es Collarada una montaña difícil. Tampoco la subida es especialmente bonita. Una larga loma de pasto y piedras, un cuestarrón del catorce. Pero el bosque de la parte más baja es bellísimo. Y la vista que uno va teniendo conforme gana metros espectacular. Yo creo que esta es de las montañas pirenaicas que mejor panorama tiene. Tan alta, algo retirada hacia el sur… desde casi todos los picos se ve la Collarada. Así que desde la cima de Collarada se ve buena parte del Pirineo Aragonés. Y un buen trozo del mundo entero hacia el sur. Y hacia todos lados.

No había nadie en la montaña Y el día estaba limpio y luminoso. En la cima hacía bastante viento y un frío de la hostia (acabaré perdiendo algún dedo por amor, con esto de mandar mensajes desde las cumbres) pero estuve más de media hora, con toda la ropa puesta, disfrutando de la vista y la soledad Y cuando ya estaba preparándome para empezar a bajar ocurrió algo mágico. Una bandada de anades pasó bien cerca de mi, pegados a la cima. Venían del norte, intentando contra el viento mantener la formación, empecinados en parecer una punta de flecha en su camino hacia el calor. Quién sabe desde dónde venían. Y por qué se les ocurrió pasar tan cerca de esa cumbre, casi rozándome. Y ese silencio que no rompieron en ningún momento. Me sorprendió el silencio de su vuelo. Ni un ruido al aletear, ni un grito… me pareció que se paraba el tiempo.

Como los vi venir los vi alejarse y perderse hacia el sur. Nunca había visto nada igual.

Después bajé contento y cantarín, fui recobrando el calor y llegué al bosque contemplando el volar tranquilo de un quebrantahuesos.

Ayer fue un día bonito, allá en la Collarada. Mayor, que no viejo, vencí a la pereza y madrugué, subí en solitario, marché ligero, hice un horario más que digno (tenía curiosidad por ver cómo andaba, tan poco como salgo últimamente a subir montañas), vi anades… yo creo que, aunque no era invierno, esta subida suma puntos para mi carné de superalpinista.

Cualquier día me consagro como tal.

Cualquier día."

Pedro Caballero


20 de noviembre de 2006

El estalentao


Llego al hotel un par de días antes de abrir tras las vacaciones y me encuentro una solicitud de reserva a nombre de un tal Santiago. Al ir a responder la solicitud, observo que su dirección de correo electrónico es santinobrain@........ ¡Vaya! ¡Si este tipo es el que en ocasiones me comenta en el blog! ¡¡Es el Estalentao!! Directamente tomo su número de teléfono y le llamo. Efectivamente, su intención es venir el siguiente fin de semana junto a su familia... Y así ha sido. Marisa, Ixeya, Izarbe y Santiago llegaron el viernes y se fueron el domingo. Me sentí extrañamente a gusto al conocerlos, y digo extrañamente porque por primera vez fui consciente de que la "blogosfera" está empezando a proporcionarme más gente conocida, más amigos. No contaba yo con empezar a conocer realmente a personas con las que puedes tener en un principio relación a través de la red. Y eso me resulta muy agradable. Fue una gozada verlos a gusto, con toda la parafernalia que implica desplazarse con un bebé y una niña de cuatro años. Me divertí realmente jugando con Ixeya, viéndola reír y pintar... Me agradó que les gustara el valle, el entorno, que disfrutaran con sus paseos. Y me sorprendí al obeservar, efectivamente, la cantidad de conocidos en común que tenemos. Definitivamente, el mundo es un pañuelo.

Gracias Santi, por tu visita, por tu familia, por tu mirada que me resultó tan clara y tan limpia. Gracias a Marisa, a Izarbe tan pequeña, tan igual a ti... gracias a Ixeya por tanta risa pura.

Un abrazo.

Me tomo la libertad de robarte un encabezamiento de tu blog...

16 de noviembre de 2006

CONCURSO DE FOTOS

Bueno. Por fin retomamos el asunto del concurso de fotografía. Todas estas son las fotos que me habéis enviado, algunas ya las conocéis. Jorge y Jorjón están devanándose ya los sesos (pocos tienen, no temáis) pero quiero opiniones. Creo que aquí publico todas las fotos, no sé si me olvido de alguna. Si es así, hacédmelo saber. Os recuerdo que la foto ganadora tiene como premio un fin de semana en el hotel para la persona autora de la misma, más otra persona acompañante. Os dejo pues con las fotografías y espero comentarios y opiniones. Mil gracias!!!!

Foto 01

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Gente


Hemos tenido una semana juntos, para nosotros. Jesús, Esther, Elisa y yo. Estaba también Carla, por supuesto. Todos los días hemos cenado juntos, cosa que no hacíamos desde hace años. Hoy ha sido un día enorme. A la una, hemos quedado para ir a Lescun, nos hemos llevado unos bocadillos y hemos dado un paseo cerca del refugio de Laberouat. Ha sido una gozada. Mañana abro de nuevo el hotel. Necesitaba una jornada como la de hoy. Risas, recuerdos, conversaciones, más risas, alguna lágrima, mucha conversación... es parte de mi gente. Les quiero. Ahora, después de un par de botellas de Viñas del Vero, me siento bien. Nadie como los amigos para escuchar palabras que llegan al alma. La vida no tiene sentido sin la gente. Los paraísos no existen, están en la gente que te rodea. No importa si estás en los Pirineos. Tu gente es tu paraíso. Y hay gente aquí, en Canfranc, y en Urdos, y en Zaragoza, y en Murcia, y en Jaca, y en Valladolid, y en Inglaterra, y en Castellón... Gente.
Mañana regreso a mi realidad. Y lo hago con un buen chute de gente... de amigos.

La fotografía es de hoy, de nuestro paseo por el Valle de Lescun

14 de noviembre de 2006

Pedro


Ayer domingo 12 de noviembre recibí este correo y esta foto de Pedro Caballero. Me gustó. Lo leí al menos tres veces. Me encantó. Ahora vuelvo a leerlo. Y me parece hermoso, íntimo, personal, humano. Pero me apetece compartirlo. Le he pedido permiso a Pedro para publicarlo y me lo ha concedido. Y aquí está. Hoy mi post no es mío, es de Pedro. Hoy mi blog es el suyo. Tal y como él me ha escrito yo lo reproduzco, desde la primera letra hasta la última. Y como él suele decir... "un placer..." Gracias Pedro:


"Ayer había niebla en Zaragoza. También anteayer. Y el jueves, cuando bajé de Canfranc. Quizá es muy pronto para las nieblas estas que castigan en invierno a la tierra llana. No se. Recién empieza noviembre…

El caso es que ayer había niebla y yo, ya de vuelta, me escapé a última hora a ver un poco el sol. Y me fui cerca, al Monte Oscuro, en Perdiguera. A ver la niebla desde arriba, mirar un mar helado de nubes y decirle al sol hastamañana.

El jueves bajé de Canfranc. Después de varias semanas en que el miércoles me enteraba de que al menos seguiríamos una semana más, al final un lunes me enteré de que ese miércoles acababa. Un pequeño trabalenguas de días y semanas, de no saber hasta cuándo iba a estar por allí. Pero tampoco me importó. Ni mi relación laboral con la empresa era lo suficientemente seria como para tomarme en serio ciertas cuestiones sobre plazos, preavisos y extinción de las relaciones laborales, ni tenía especial urgencia por regresar a Zaragoza. Además, qué hostia, el curro y el ambiente por allí me resultaban gratos Muy gratos.

De Canfranc me traigo la siempre agradable experiencia de trabajar con José Luis. Ya hacía demasiado que no aceptaba sus ofertas. He tenido también, y por aquí los guardo, ratos de soledad asumibles y casi inofensivos. El precio (barato, esta vez) de andar un poco nómada (nunca demasiado), de buscar cambios de ritmo y desapegos que me sitúen, me permitan ver mi vida desde lejos y valorar algunas cosas. Me traigo también ratos de trabajo bonito y agradable. Y con buenos compañeros. Los ya conocidos y los que me encontrado esta vez. Un lujo. Guardo también una sonrisa para algunas personas que andan por ese Canfranc que, hay que joderse, con ese clima cabrón que tiene y la de gente maja que se queda por allí. Y alguna mujer inquietante que, si hubiera sabido cómo, si fuera menos tímido, si no pensara que la vida da para mucho y las cosas van pasando sin forzarlas… bueno, la habría perseguido algunos ratos. Por el placer de hacerlo, por hacerme la vida más grata y, desde luego, sin ninguna preocupación por el éxito o fracaso de mi persecución. Y qué mocetas hay en Canfranc quemao.

Y luego está ese blog tuyo. Una excusa para escribir de vez en cuando. Una joya en la red.

El miércoles acabamos. Por la noche echamos unas cervecicas en Jaca para despedirnos y yo, sin prisa, esperé al jueves para bajarme. Tuve suerte. Hacía sol y calorcito, pude despedirme de la gente que quería despedirme y, con una sonrisa y el corazón caliente, me bajé a la tierra llana.

Después estaba la niebla, los días que me guardo para holgazanear y esta incertidumbre laboral que me espera a la vuelta de unos meses. No se cuántos. Pero de momento tengo faenas por aquí y por allí. Luego ya veremos.

Te contaba de la niebla y te regalo otra foto. No es para tirar cohetes, pero el atardecer estaba muy bonito. Desde Monte Oscuro vi esconderse al sol. Poco a poco, redondo, naranja y tranquilo se fue haciendo una línea, luego un punto y al final, otro día más, se apagó.

Nunca se sabe si al día siguiente uno va a volver a ver el sol. Yo, por si acaso, lo miré bien atento, le dije adiós con el puño en alto y respiré con ganas el aire frío que subía del valle.

Hoy no había niebla. Hoy hacía sol. Un sol perezoso de otoño que me ha regalado su calor cuando, de muy buen humor, he salido a la calle. Otro día.

Soy un chico con suerte.

Un gusto verte.

Pedro"

12 de noviembre de 2006

Padres


Empecé a conocer a mis padres a partir de los trentaitantos. Nunca antes me había interesado de verdad por sus vidas, sus infancias, sus amores, sus verdaderas historias. Recuerdo perfectamente el día en que por primera vez le pregunté a mi padre cómo era su vida de niño, qué desayunaba, qué comía, qué hacía. Viajábamos en mi coche, de regreso a Canfranc. Y fue apasionante escucharle hablar de sus cosas de crío. No es fácil hablar con él, que cuente cosas. Siempre piensa que nada de lo que hizo puede tener el más mínimo interés para nadie. Y actúa con su indiferencia habitual, considerando que no merece la pena contar nada. Hay que tirarle de la lengua.
Quedan muchas cosas por saber de ellos. Queda mucho por preguntar, por conocer, por entender. La propia evolución de sus vidas no deja de sorprender. A veces me descubro hablando con ellos de cosas que jamás sospeché que les comentaría. Sentimientos, amores, dolor, penitas, frustraciones, preocupaciones... a veces me sorprendo dándome cuenta de que no me importa lo más mínimo que así sea.
Hoy hemos comido juntos los tres, mi madre, mi padre y yo. Y allí hemos estado hablando de lo divino y de lo humano. Ha sido agradable. Nunca se termina de conocer a nadie. Ni siquiera a tus propios hijos. Ni siquiera a tus propios padres. Pero da gusto intentarlo.

9 de noviembre de 2006

Silencio


Había decenas de sarrios hoy en Estanés. Y hacía calor. Sólo me he cruzado con un francés que iba haciendo fotos. No corría una brizna de aire y el algua del lago estaba absolutamente quieta. Era un auténtico espejo. Pero lo que más me ha impresionado ha sido el silencio... Ya no hay yeguas, ni ovejas, ya no queda ganado, no hay gente y no queda un miserable insecto. Ni se oyen moscas, ni avispas, ni nada de nada. El silencio es sobrecogedor. Da gusto sentarse y contemplar...

La imagen es un trozo ampliado de una de las fotos que he hecho esta mañana.


7 de noviembre de 2006

Se duerme el año


Yo no tengo otoño de ciudad. Tampoco invierno. En el otoño de ciudad nunca es de noche cerrada. Está bien para variar. Aquí, noviembre ha entrado sin pedir permiso. Y absortos como estábamos en el verano otoñal que alguien dejó olvidado en el fondo de cualquier cuneta, casi ni nos hemos percatado de que nos han robado una hora de día. La mitad de las hojas de octubre duermen en los basureros, como si de vulgar porquería se tratase, y el agua del río se ha preocupado muy mucho de advertirnos y dejarnos bien claro quién manda aquí, dando bocados de tierra a diestro y siniestro. Todos los caminos están destrozados en varios puntos y parece darnos igual. Hace ocho décadas que el cielo no escupía de este modo, y antaño jamás se quedaba un camino sin reparar por pura necesidad. Pero hoy no es así, y no habrá dios que dedique un céntimo a recuperar ni arreglar nada, con lo que el deterioro va a comenzar a ser irreversible. La luna aparece hoy reflejada en el suelo de madera pulida de mi dormitorio. Se cuela por la ventana trasera, rozando las faldas de la peña Collarada en su cara oeste, y parece invitarme a tumbarme de medio lado en mi cama para bien contemplarla. Mas permanezco de pie absorto en el reflejo de su luz en mi suelo. Es demasiado pronto para dormir. Los árboles se han desnudado con absoluta desvergüenza, sin importarles un bledo toda la gente que quedaba por mirarles. Algunos, como los abedules, aprovechan tal desnudez para mostrar a las claras el delicado brillo de su piel. Son coquetos y descarados y saben que la vista humana se desviará hacia ellos. Esta noche pasada, la tierra ha empezado a helarse por primera vez en esta temporada. Las lunas de los coches han preferido cubrirse de hielo a quedarse como tontas mirando y sufriendo el frío de madrugada sin saborearlo un poco ellas también. Y todos y todas ya están esperando esa primera nevada que terminará por cubrir todo lo feo, todos los socavones de las tierras y de las almas, todas las manchas de las piedras y de los corazones, todas las heridas de las cortezas y de las pieles. Esa primera nevada que atraerá a un sueño largo y profundo a la última y aciaga temporada, para reposar, para aletargar el espíritu cansado, pero no muerto, de las palabras y de las mentes. Hasta la más pequeñas raíces tienen ya preparada su cálida manta, para pasar el invierno junto a una caricia en buena compañía...

La foto es de alguien que firma como Silverfoxx

5 de noviembre de 2006

Lo que faltaba


Me han reventado dos ruedas del coche con una navaja. Alguien ha venido con toda su calma y su mala hostia y me ha reventado dos ruedas del coche. No tengo idea de quién ha podido ser, ni por qué, pero el caso es que lo han hecho. Sólo me faltaban estas cosas. Yo no sé qué cojones estoy haciendo o qué narices me está pasando. Pero ya vale. Ya está bien. Ya vale!

3 de noviembre de 2006

Como en agosto


Tenemos suerte en los Pirineos, somos, la verdad, unos privilegiados. A principios del més de noviembre aún disfrutamos de la misma temperatura que a mitad de agosto: ¡6 grados! Y es que, salvo en Canarias, ¿de qué otro lugar se puede decir lo mismo? El clima ideal de los Pirineos es sin duda para toda la familia. Este año, grupos de Castellón y Valencia huían despavoridos el 15 de agosto... ¡ignorantes! ¡No lo entiendo! Claro, que el verano verano lo hemos tenido en octubre con 22 y 23 grados en Canfranc. Hemos tenido dos períodos de lluvias torrenciales que no se producían desde los años 30, Canfranc Estación se ha inundado una vez, todos los caminos viejos han quedado destrozados en uno o más puntos por avenidas de agua, desprendimiento de tierra o de piedras, pero no importa, no pasa absolutamente nada. Somos unos verdaderos privilegiados, lo dicho. Yo, en mi casa, ya me estoy construyendo una piscina para disfrutarla en diciembre y enero. En fin.

La foto es mía, del mes de mayo, desde muy cerca del Pic d'Arnoussère


2 de noviembre de 2006

Acariciar el sol


Llega noviembre y con él viene el frío. Frío que hiela las piedras, los pensamientos y los recuerdos. Frío necesario. Ya no queda nada por calentar, sentimientos por regalar, caricias por añorar. Llega noviembre acompañando días nuevos que deben ser renacidos. Me gusta el sol del invierno, débil y luminoso, deseado, breve. Este año el verano duró hasta octubre y con él arrastró sus delirios hasta noviembre. Pero también éstos se están empezando a congelar.

Este invierno voy a acariciar el sol con miradas de ilusión renovadas.