30 de agosto de 2006

Unas manos


Cada día debiera ser una primavera. Cada palabra un beso. Llega el otoño adelantado en este verano que no lo ha sido. Y quizá septiembre nos sorprenda con sol de agosto. Da igual. Pasan los días, y las flores, como todo, nacen y mueren.
Unas manos pueden ser poseedoras del secreto de la fertilidad. Unas manos, sin más, pueden encerrar dentro la propia vida.
Mis manos no encierran más que aire. Aire que se escapa por entre los dedos sin poder ser retenido. Mis manos sólo encierran deseo. Y las puntas de los dedos de mis manos dejan escapar letras que pudiera parecer que no tienen sentido. Pero lo tienen todo. Todo el sentido.

27 de agosto de 2006

Mi reflejo


Lo más probable es que si sigo en este plan termine por caer y darme la hostia contra mi propio reflejo. Claro, que lo que aún no sé valorar es la altura que hay entre el mismo y yo. Ese es el matiz.
El verano termina, felizmente. La gente que vino, se va. Otros nuevos van a llegar, pero será más tarde. Y yo, tengo que seguir haciendo esfuerzos por sujetarme un poco. Me queda un mes de pensamientos desordenados y reacciones fatuas. Treinta días de sonrisas aparentes y madrugones obligados. Y después treinta y un días para buscar, para pensar y para decidir. Porque de seguir así, la hostia contra mí puede ser gorda.

24 de agosto de 2006

A veces


A veces el orden se escapa por los ojos, por cada palabra que se pronuncia. Y todo parece un caos. La mente es incapaz de ordenar ni los pensamientos ni los sentimientos, y se producen acciones y reacciones aparentemente sin sentido. A veces también es menos de lo que parece y todo está en calma.

Se termina el verano a grandes zancadas, aunque seguro que septiembre nos regala calorcito de mentiras. El día se acorta y se empeña en demostrarnos que puede más que nuestro optimismo. Y nosotros, tan prepotentes, miramos las horas por encima del hombro. Hasta que nos roban una.

No me fío de la lluvia este otoño. No me fío de las horas.

22 de agosto de 2006

Piel


La estupidez siempre se enfrenta a la hermosura, a la belleza. El feismo invade paisajes y mentes inundando todo de palabras absurdas y escenas bastardas en un mundo que debió haber sido creado para el disfrute. Todo lo bello se discute.

La piel de las personas reacciona al tacto y la temperatura. También a la palabras, a los susurros, a las miradas. El roce de piel con piel siempre genera sonrisas, afectos, placeres. La belleza de los gestos no es mesurable. Y sin embargo también siempre se discute.

18 de agosto de 2006

Siete

Necesito dormir tanto que estaría siete meses y siete días con los ojos cerrados. Sería capaz de dormirme en cualquier lugar, en cualquier superficie con siete almohadas. Y dejar siete despertadores sin encender. Estaría remoloneando, sin levantarme, o levantándome a mear siete veces, simplemente. Y solamente. Necesito tanto dormir que sólo me harían falta siete besos para caer redondo.

17 de agosto de 2006

Serrín


Si pudiera, es lo que haría. Desenroscarme el cabezón y limpiarlo bien por dentro con una escobilla. Y luego meter serrín, que seguro que iría mejor.

Yo, terminaré en la Argentina!

13 de agosto de 2006

A veces


No es bueno abusar. Ni del alcohol ni de los minutos. No es bueno no saber hasta dónde se puede correr. Un día, una noche... y basta. Ya no más. A veces las personas te miran más de lo que crees. Y te quieren más también. Hay personas que te quieren por encima de todas las cosas.

10 de agosto de 2006

Alcoholemia


Ayer había un control de alcoholemia antes de llegar al túnel... bonita estampa me encontré... ;-)

9 de agosto de 2006

Color


Pongamos un poquito de color. Nos hace falta, que ya vendrán los días cortos. Nos quedan aún muchos días de color y cerveza, de lunas blancas y miradas con sabor a fruta ácida... Busquemos un poquito de color, que la luz hoy refleja bien, entera, completa, estirada. No se han agotado las caras ocasionales llenas de ojos que todo y a todos descubren. Aprovechémoslo. Aprovechemos ese poquito de color...

8 de agosto de 2006

¿Sol?

En agosto estaré en casa. Todo el mes. Hoy ha sido la primera noche. Y me he dormido, he llegado tarde al hotel.

En agosto viviré otra vez en casa. Aún no sé si me apetece. Se hace todo tan extraño, está todo tan vacío… Agosto duele, Canfranc duele, a veces la propia casa duele.

Es una mierda, porque todos deberíamos estar riendo en agosto. Que hace sol.

5 de agosto de 2006

Iguales


Lo mismo. Nada nos diferencia. Somos iguales incluso en el tamaño de los poros de la piel. Olemos y palpamos. Soltamos la misma mierda y regalamos los mismos besos. Somos idénticos. E idénticas cosas buscamos. Rozamos el mismo infierno y gozamos el mismo cielo. Amamos. Y desamamos. Porque amor y desamor lo son todo para ambos.

4 de agosto de 2006

Máquina

Ya se ha ido Sarah...! Es una pena! Y el domingo viene Elisa. Uf!

He vuelto al laq d'Estaens. Joer, a veces asusto. El personal se aparta cuando paso. Entre el sombrero, las gafas de sol y el pañuelo, debo asustar. He subido bien, deprisa. Necesitaba sudar, agotarme. Miraba sólo al suelo. En el lago, dos manzanitas, buen trago de agua, vistazo a las orillas, a un par de sarrios y a volver. Hacía frío... He bajado casi corriendo. A las 11:00h estaba en el hotel, he salido tarde.

Ahora a currar. Fin de semana a tope, todo lleno. Ya puedo ponerme las pilas. Centrarme. No me quedan más webs. Me gustaría ser máquina en el mes de agosto. Sólo máquina. Pensar lo programado. No sentir. No padecer. No gozar. Trabajar. Puta máquina.

2 de agosto de 2006

Estaens


La mierda es no poder irme al monte todos los días. Si hay que estar aquí, se está, pero estar por nada es tontería. Digo yo, vamos. Claro, que a mí no me quedan más narices que estar. Y acostándome a las 2:00 no hay quien me haga levantar a las 7:00 para ir al laq d'Estaens. O sea, que yo no estoy por estar, no, estoy porque no me queda más remedio. Así que estoy por algo y eso no es tontería. Y me apetece, me apetece mucho madrugar y largarme a sudar un rato, pero... imposible en julio. Y en agosto ya veremos.

Me duele un poco todo. El alma también.

1 de agosto de 2006

Playita

Yo lo que quiero es un mes de agosto para beberme el mar. Para estar tumbado en una toalla y no hace nada más que mirar. ¿Jorjón en un playa?, jeje. Pedazo de animal, a Jorjón lo tengo cogido por el pescuezo y está dejando poquito a poco de respirar!!! Pues sí, una playita, sin mucho agobio, eso sí, que una cosa es una cosa y otra estar modorro! Una gran toalla y a descansar... dormirme... despertarme... dormirme... Y no hacer nada en todo el día. Qué ¿me llevas?